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Origen

Nacimos el día que la tierra tembló.

El 24 de junio de 2026, La Guaira quedó destruida. Médicos, psicólogos, veterinarios y voluntarios se juntaron para llegar hasta allí. Esa urgencia se volvió organización.

Equipo fundacional de GVP

24 de junio de 2026 · 6:04 p. m. · 39 segundos que cambiaron el centro del país.

El día que la tierra tembló en Venezuela y se llevó miles de vidas, nació en el corazón de varios hombres y mujeres el deseo de llegar a la zona de la gran tragedia. La ciudad de La Guaira había sido destruida.

Médicos, psicólogos, veterinarios y voluntarios se juntaron para brindar ayuda y socorro a toda vida que lo necesitaba, incluso con jornadas de especialidades. Así nació GVP, Grupo de Voluntarios Profesionales: una organización con el propósito de continuar cuando haga falta, porque han demostrado que con amor, fuerza y voluntad estarán en el lugar y el tiempo dispuestos a levantar, sanar y alegrar cada vida.

Porque cada vida es un milagro en este planeta al que llamamos Tierra.

Misión

Cada vida es importante.

En zonas donde los recursos médicos son escasos y las necesidades sobreabundan, GVP brinda atención médica integral gratuita a cualquier tipo de vida, sea animal o humana.

Somos el apoyo psicológico profesional que necesitan las personas afectadas por el trauma. Damos fisioterapia por la sobrecarga y las lesiones de la vida en crisis. Entregamos los fármacos recetados cuando no hay forma de adquirirlos.

Complementamos con odontología y jornadas de especialidades médicas, y educamos a la población en las áreas de más alta necesidad, con formación pedagógica y andragógica.

La historia

Del consultorio a la zona cero.

  1. 01 · 24 de junio de 2026

    El día que la tierra tembló

    A las 6:04 p. m., el consultorio de estética del doctor Luis Fernando estaba activo. El suelo comenzó a temblar. Treinta y nueve segundos de caos: cada objeto se sacudía, la paciente entró en pánico y él cambió de prioridad para que ambos estuvieran a salvo.

    El desastre fue doble: un sismo de 7.2 y un precursor de 7.5. Caracas y La Guaira quedaron afectadas. De Caracas abundaban las noticias. De La Guaira eran escasas, y las que había eran terribles.

  2. 02 · El llamado

    Correr hacia el auxilio

    Luis Fernando no solo practicaba medicina estética: también era médico cirujano. Las imágenes, los escombros y los gritos de ayuda se le quedaron en la cabeza. Decidió acudir a La Guaira.

    Tomó su móvil y, por WhatsApp, convocó a todo médico, voluntario y profesional que hubiera sentido el mismo deseo de responder. Al día siguiente llegó a la Redoma del Sol y encontró a las personas dispuestas a seguirlo: a salvar vidas, humanas y animales.

  3. 03 · Zona cero

    Una tela como techo

    El transporte público los acercó lo más posible. Pedir un aventón hasta el epicentro fue la única forma de llegar. Al ver el nivel de destrucción, el equipo instaló un punto de atención al lado de la calle: un trozo de tela amarrada a postes y troncos, insumos sobre el polvo, emergencias una detrás de otra.

    No había electricidad, agua, comida ni sanitarios. Solo los mantenía en pie una voluntad inquebrantable. Esa constancia les ganó la confianza de la gente, que empezó a dejarles insumos para usarlos según cada caso.

  4. 04 · Caraballeda

    El primer centro

    El caos emocional amenazaba con romper al equipo. Se movieron a un lugar más seguro: frente al McDonald's de Caraballeda. Allí pudieron organizar mejor el flujo de personas y animales.

    Un paciente les recomendó entrar al local: los servicios básicos seguían funcionando. El doctor Luis Fernando, con sus conocimientos de leyes, se reunió con los cuerpos de seguridad, documentó el propósito y McDonald's accedió. Así nació el primer centro médico hospitalario del equipo.

  5. 05 · 10–15 de julio de 2026

    Nace GVP

    Médicos, veterinarios, psicólogos, fisioterapeutas, rescatistas e ingenieros trabajaban juntos. El 10 de julio surgió la idea de formar una organización. El 15, Fernando estaba agotado y dejó el centro a cargo de un joven del equipo para descansar.

    En esas horas el lugar fue tomado y el personal agredido verbal y psicológicamente. Luis Fernando regresó, retomó el control y decidió no irse hasta encontrar un relevo capaz de sostener la misión con marco legal y cuidado psicológico.

    Así nació el Grupo de Voluntarios Profesionales: un mismo propósito, una misma misión y una misma visión. Porque si ya habían visto milagros en ese centro, ¿por qué no convertirlos en un proyecto que pudiera continuar?

De un campamento de tela a una organización.

GVP existe para que ese primer centro no haya sido un milagro aislado. Queremos la misma misión, la misma visión y el mismo objetivo: salvar y acompañar cada vida posible.