El día que la tierra tembló en Venezuela y se llevó miles de vidas, nació en el corazón de varios hombres y mujeres el deseo de llegar a la zona de la gran tragedia. La ciudad de La Guaira había sido destruida.
Médicos, psicólogos, veterinarios y voluntarios se juntaron para brindar ayuda y socorro a toda vida que lo necesitaba, incluso con jornadas de especialidades. Así nació GVP, Grupo de Voluntarios Profesionales: una organización con el propósito de continuar cuando haga falta, porque han demostrado que con amor, fuerza y voluntad estarán en el lugar y el tiempo dispuestos a levantar, sanar y alegrar cada vida.
Porque cada vida es un milagro en este planeta al que llamamos Tierra.

